Bibi y el girasol dormido
Capítulo 1: El girasol que durmió todo el día
En el Reino de los Dulces, Bibi era la jardinera más pequeña. Una mañana todos los girasoles abrieron sus caras doradas menos uno enorme junto a la puerta de menta. Bibi lo regó, le cantó y limpió sus hojas, pero la flor solo bostezó. Los jardineros de la reina pasaban con cestas de pétalos de azúcar. Bibi se avergonzó y quiso resolverlo sola antes de que alguien lo notara.
Capítulo 2: La pregunta bajo las hojas
Por fin Bibi contó a la jardinera principal que no sabía qué hacer. Ella no se rio, sino que se arrodilló y miró con Bibi. Bajo las hojas encontraron un caracol con toda su familia de bebés. El girasol se había inclinado para darles sombra del sol caliente de caramelo. No estaba roto ni era perezoso: estaba protegiendo a alguien. Bibi llamó a los demás jardineros y juntos prepararon un rincón más fresco.
Capítulo 3: El jardín crece hacia arriba
Los jardineros construyeron una casita de sombra con palitos de barquillo y hojas suaves de menta. Cuando la familia estuvo segura, el girasol levantó lentamente la cabeza hacia la luz. Bibi se sintió orgullosa no por hacerlo todo sola, sino por pedir ayuda en el momento adecuado. La reina le regaló una paleta de plata y dijo: «Una jardinera valiente sabe cuándo hacer crecer un equipo».