Las puertas del castillo duermen detrás de cintas de viento violeta. Zia descubre que solo se abrirán cuando la cometa dorada vuelva a volar.
Escena 3 de 9
Un pequeño espÃritu del viento señala carretes rotos y esconde una sonrisa preocupada. Zia asiente con suavidad, listo para arreglar lo que el viento desordenó.
Escena 4 de 9
Escaleras de cinta suben alrededor de las torres nubladas. Zia avanza paso a paso, sujetando la cometa cuando la brisa intenta llevársela.
Escena 5 de 9
En el jardÃn del techo, los amigos ofrecen retazos brillantes de tela. Zia acepta cada pieza, porque intentar de nuevo es más fácil cuando la ayuda puede entrar.
Escena 6 de 9
La cola de la cometa crece con cada puntada cuidadosa. Zia sostiene el hilo firme mientras muchas manos convierten retazos en una cola nueva y valiente.
Escena 7 de 9
Una ráfaga de tormenta cruza el techo y enreda la cometa otra vez. Zia respira, empieza por un nudo y no deja que un tropiezo termine la historia.
Escena 8 de 9
Zia deja que la cometa suba, brillante y firme, sobre las torres del castillo. Un puente luminoso aparece donde la cuerda toca las nubes.
Escena 9 de 9
El castillo abre su jardÃn del cielo, lleno de flores matutinas y campanas de viento. Zia comparte la cuerda, porque la victoria se siente más cálida cuando todos sostienen un poco de ella.