FoxyTales Flow™

Tavi y el reparador del arcoíris

Un Flow™ prerenderizado de nueve escenas sobre reparar un arcoíris agrietado después de una tormenta.

Escena 1 de 9

Tavi salió a la calle brillante de lluvia y vio el arcoíris del pueblo partido en el cielo. Los colores goteaban como pintura de un pincel mojado. Todos estaban preocupados, pero Tavi notó algo esperanzador: incluso los colores rotos seguían brillando cuando el sol los tocaba.

Escena 2 de 9

De un charco salió Rill, una diminuta salamandra arcoíris con aletas apagadas y ojos valientes. Rill señaló con el hocico el arco roto y estornudó una chispa azul. Tavi lo entendió enseguida. El arcoíris no necesitaba un héroe presumiendo. Necesitaba una ayuda capaz de mezclar colores con cuidado.

Escena 3 de 9

Tavi llenó botellitas de vidrio con rojo de una rosa, amarillo de una lámpara, azul de un charco y verde de una hoja. Rill cuidó cada botella como un tesoro. Los colores eran hermosos por separado, pero cantaban más fuerte cuando Tavi los ponía lado a lado.

Escena 4 de 9

La colina hacia el arcoíris estaba resbaladiza, y el viento tiraba de las mangas de Tavi. Rill se resbaló dos veces y sacudió lluvia de sus aletas. Aun así siguieron, riendo un poco cada vez que tenían que empezar de nuevo. Algunas reparaciones comienzan con botas embarradas y con no rendirse.

Escena 5 de 9

En la cima de la colina, Tavi mojó un pincel en la primera botella y pintó una línea de luz sobre la grieta. La franja tembló y luego se sostuvo. Las aletas de Rill brillaron. Un color no podía arreglarlo todo, pero un color cuidadoso podía demostrar que el arcoíris quería sanar.

Escena 6 de 9

Una ráfaga cruzó la colina y lanzó gotas de color al aire. Tavi quiso perseguir cada chispa de una vez, pero Rill puso una patita sobre el mango del pincel. Esperaron. El viento se suavizó, y los colores volvieron despacio, como si la paciencia se hubiera vuelto una red.

Escena 7 de 9

Los amigos del pueblo subieron con faroles cálidos. Cada persona sostuvo una luz bajo un color mientras Tavi y Rill pintaban. De pronto la reparación ya no era demasiado grande. Eran nueve trabajos pequeños compartidos por muchas manos firmes, y el arcoíris agrietado empezó a cantar.

Escena 8 de 9

Tavi guardó la gota más brillante para el final. Cuando la última franja tocó el cielo, el arcoíris encajó con un sonido de campana suave. Rill giró en un charco, con las aletas encendidas otra vez. El pueblo de abajo celebró, pero Tavi miró primero a los amigos que habían ayudado.

Escena 9 de 9

La lluvia todavía brillaba en las piedras cuando el pueblo se reunió bajo el arcoíris reparado. Tavi sostuvo las botellas vacías, cada una iluminada por un recuerdo de trabajo en equipo. El arcoíris era más brillante que antes porque llevaba el color, la paciencia y el cuidado de todos.